Cinco islas que tienes que visitar al menos una vez

Hay lugares que, una vez los visitas, cambian la forma en que entiendes el verano. Estas son cinco islas y costas que nos han inspirado, y que creemos que merecen estar en la lista de cualquier amante del mar.

Mallorca sigue siendo, para muchos, la joya del Mediterráneo español. Sus calas escondidas, accesibles solo a pie o en barco, ofrecen una tranquilidad que ya es difícil encontrar en otros destinos masificados. La luz dorada del atardecer sobre la Serra de Tramuntana es, por sí sola, motivo suficiente para hacer las maletas.

Capri, frente a la bahía de Nápoles, ha sido durante décadas sinónimo de elegancia italiana. Sus acantilados imposibles, la Gruta Azul y las calles estrechas llenas de boutiques hacen que cada paseo se sienta como una escena de película.

La costa de Positano, colgada literalmente sobre el mar Tirreno, parece desafiar la gravedad con sus casas de colores apiladas en la ladera. Es el destino perfecto para quien busca belleza dramática sin renunciar a la buena cocina italiana.

Samaná, en República Dominicana, ofrece otra cara del Caribe: playas de arena fina casi vacías, palmeras infinitas, y entre enero y marzo, la posibilidad de ver ballenas jorobadas desde la costa. Un destino que combina naturaleza y desconexión total.

Y Formentera, la hermana pequeña y más salvaje de Mallorca, cierra esta lista con sus aguas turquesas y ese aire bohemio que la ha convertido en refugio de quienes buscan algo más auténtico que el turismo de masas.

Cinco lugares, cinco formas distintas de vivir el verano. Si tuvieras que elegir solo uno este año, ¿cuál sería?



You may also like

Ver todo
Example blog post
Example blog post
Example blog post